
Otro día más que pasa. Basta...no me digan que ya estamos a fin de año oootra vez.
Diecisiete meses en veincitinco años. Parece poco, sí. Pero es el tiempo que he estado fuera de mi país (contando los meses que pasé en Rosario, de vacaciones). Es hora de sacar algunas conclusiones, sí sí...
Hay días y días. Días negros, días blancos y días color rosa pompón de azúcar. Particularmente prefiero estos últimos. También hay días aburridos, y días saturados de actividad (léase, ir de shopping, playa, y alguna otra cosa...que ya es mucho por un sólo día). Días depre y días power. Primera conclusión: todos son días bellos, por igual. Uno aprende con el tiempo que la negatividad del día puede convertirse en algo bueno con un sólo click. Y al fin y al cabo, la vida tiene el color del cristal con que se mira, ¿no?
Todos alguna vez llegamos a un momento en nuestras vidas que nos preguntamos ¿qué quiero ser cuando sea grande?, así sea que usted tenga 50 años, no importa, la pregunta en sí misma da por entendido que al menos el deseo de "ser alguien" está. En mi caso, últimamente me lo he estado preguntando a menudo. En realidad es una re-pregunta, que fue formulada hace ya unos cuantos años, al salir del colegio secundario. Aunque a veces no estamos acostumbrados a los giros inesperados. Y aquí estoy entonces. Volviendo a mirar hacia adentro y haciendo la pregunta del millón.
Todos alguna vez llegamos a un momento en nuestras vidas que nos preguntamos ¿qué quiero ser cuando sea grande?, así sea que usted tenga 50 años, no importa, la pregunta en sí misma da por entendido que al menos el deseo de "ser alguien" está. En mi caso, últimamente me lo he estado preguntando a menudo. En realidad es una re-pregunta, que fue formulada hace ya unos cuantos años, al salir del colegio secundario. Aunque a veces no estamos acostumbrados a los giros inesperados. Y aquí estoy entonces. Volviendo a mirar hacia adentro y haciendo la pregunta del millón.
¿Qué hacer cuando, llegado el momento, uno debe elegir entre una pasión u otra?. En mi caso particular, estudié periodismo por afinidad, y comencé a bailar por casualidad (y curiosidad). Aún no me planteo cuál de las dos opciones será mi compañera de por vida. Al menos sé que tengo un puñado de opciones para elegir, y muchos sueños en la mochila que quedan por cumplir. Segunda conclusión: ya habrá tiempo de definiciones. Sólo sé que el hoy es un regalo, y por eso se llama "presente".
Extraño mi vida de antes a veces. Pero atesoro cada momento que estoy viviendo. Claro que a veces en vez de estar paseando con una amiga por las calles de Dubai me gustaría estar con mi amor tomados de la mano por el parque Independencia. Claro que en vez de sonreír para tantos desconocidos en mis shows daría cualquier cosa por tener cada noche sentada en primera fila a mi mamá, o a mi amor, o a cualquier rostro que me permita brindar una sonrisa auténtica aún en mis días grises. Así y todo, soy consciente que esta elección fue una de las más acertadas de mi vida. me permitió realizarme como adulta, me permitió conocer tantas cosas que jamás pensé conocería, y me dio la posibilidad de ser feliz trabajando de lo que me gusta. Tercera conclusión: me quedan demasiadas cosas por vivir como para sacar una conclusión.
Paso a paso. Tiempo al tiempo. Aprendí a valorar cada cosa. A ser paciente. A tener mis momentos de soledad y disfrutarlos. A lidiar con tanta gente horrible y no morir en el intento; y a tener el placer de conocer a tanta gente bella.
Soy feliz al fin de cuentas!..¿acaso esa no es una gran conclusión?



